El sueño de Vali. Capítulo 1
Un niño estaba de pie frente al oscuro bosque pensando acerca de lo que le esperaría.
"La suerte de uno es la desdicha de otro", ¿donde había escuchado eso? Bueno no importaba mucho en verdad, después de todo era muy probable que muriera dentro de poco.
El niño era un huérfano en una típica ciudad fronteriza, privada de leyes o mejor dicho regida por la ley del más fuerte.
Debido a la disposición de las ciudades del país, esta ciudad al igual que las otras era gobernada por un noble que rendía cuentas al rey. El representante del rey vendría a la ciudad una vez por año, realizaría una inspección y daría su informe al rey o eso se supone.
Pero a causa de la corrupción de los oficiales, por lo general el inspector en turno era o bien sobornado o bien engañado haciéndole pensar que la situación era mucho mejor de lo que en realidad era. La mayoría de las veces sucedía lo primero.
De hecho de lo que escucho de los adultos, solo una vez que recordaran un oficial muy inocente e ingenuo fue engañado y se dio la segunda opción.
Era debido a este tipo de gobierno y a que los representantes del rey solían venir solo una vez al año, que los nobles gobernaban según sus deseos y no había nada que hacer.
Los recursos de la ciudad no eran muchos para empezar, pero debido a los altos impuestos los recursos de los habitantes eran cada vez menos y no era extraño morir de hambre.
Por supuesto también estaban aquellos temerarios que preferían arriesgarse en el bosque a esperar a morir de hambre. Los resultados generales nunca eran buenos.
De las muchas personas que fueron al bosque solo unas pocas regresaron, y no en muy buen estado. Según los relatos de los sobrevivientes, el bosque estaba lleno de frutos y diferentes plantas comestibles, pero también habían muchos peligros entre ellos. Como plantas come hombres, animales venenosos, monstruos y fantasmas.
Gracias a los relatos, los recuerdos acerca de una antigua historia del origen del país se mantiene siempre fresca. La leyenda decía que antes de la formación de las naciones actuales, existía un único país humano que compartía fronteras con muchos países conformados por seres misteriosos que eran temidos como monstruos o seres fantásticos.
En un principio las razas vivían en paz, pero mientras más pasaba el tiempo la raza humana se llenó de codicia al ver la bendiciones de las otras razas lo que los llevó a la guerra para conseguir las bendiciones para sí, lo cual terminó en la misma extinción de las otras razas.
¿Cómo es que la raza humana consiguió ganar la guerra? Engañando y atacando a las razas más inofensivas y convirtiendo sus bendiciones en armas para la guerra.
Lo que cuentan los ancianos de la ciudad es que algunos de los sobrevivientes de la guerra se refugiaron en el bosque y lo encantaron con magia antigua para que ningún humano pudiera entrar. Con el tiempo la gente decidió no entrar al bosque no por la leyenda si no porque el noble de turno que gobernaba la ciudad se los había prohibido. Al parecer era un hombre supersticioso y temía ser maldecido si alguien entraba.
Debido a las circunstancias actuales y el hambre generalizada, una vieja superstición o los peligros del bosque no fueron suficientes razones para evitar que más de la mitad de la gente de los barrios bajos se precipitaron hacia el bosque oriental en busca de algo que pudiera saciar su hambre.
Por supuesto esto no demoró en llegar a los oídos de la gente de la clase alta, quienes estaban principalmente compuestos por familias de comerciantes y parientes de la nobleza. Algunos de los cuales idearon cierta idea macabra como parte de un juego para matar el aburrimiento.
Fue así como hace unos días se empezó a correr un rumor, un extraño rumor, que decía que cierto comerciante pagaba una gran cantidad de dinero por personas para enviar en una expedición al bosque oriental en busca de las plantas de los rumores. Al parecer según habían dicho los sobrevivientes algunas de estas tenían propiedades medicinales capaces de curar cualquier enfermedad y había algunas capaces de restaurar la vitalidad.
Por supuesto de las personas que quedaron de los barrios bajos, la mayoría eran aquellos que no tenían mucha fuerza física o carecían del valor de arriesgar sus vidas en el bosque. La mayor parte eran ancianos y huérfanos, pero también habían un buen número de adultos de mediana edad. Muchos de los cuales al escuchar esto, empezaron a cazar a los primeros y ofrecerlos al comerciante por algo de dinero, aunque poco podían hacer éstos para defenderse debido a la abrumadora diferencia en fuerza y número.
Las gente de la clase alta que pagaba por este tipo de incursiones, se divertían viendo cuando se vendían entre ellos por unas pocas monedas y disfrutaban ver el rostro de desesperación de las personas "escogidas" como parte de las excursiones.
Puesto que este año en que la cosecha había sido particularmente mala, eran muchos los que buscaban sobrevivir en el bosque por su cuenta, o vendiendo a otros a los comerciantes.
Eso nos lleva a la situación actual, un niño en medio de un puente. Frente a él estaba la entrada al bosque profundo, atrás la ciudad de la gente que lo deshecho. No había donde perderse.
Habiendo tomado su decisión dio el primer paso hacia el bosque profundo. Determinado a sobrevivir, determinado a hacerse un camino hacia el futuro, a hacer su propio futuro sin idea de lo que le esperaba.
Poco sabía el niño acerca de la veracidad de los rumores que se hablaba del bosque. Pero a al poco tiempo de adentrarse en el bosque noto un cierto olor dulzón que le hizo poco a poco perder la conciencia, hasta verse inconsciente en el suelo.
Una lianas de unos árboles cercanos se movían lentamente en dirección al niño inconsciente. Mientras una sombra observaba la situación con cierta curiosidad.
POV Vali
"La suerte de uno es la desdicha de otro", ¿donde había escuchado eso? Bueno no importaba mucho en verdad, después de todo era muy probable que muriera dentro de poco.
El niño era un huérfano en una típica ciudad fronteriza, privada de leyes o mejor dicho regida por la ley del más fuerte.
Debido a la disposición de las ciudades del país, esta ciudad al igual que las otras era gobernada por un noble que rendía cuentas al rey. El representante del rey vendría a la ciudad una vez por año, realizaría una inspección y daría su informe al rey o eso se supone.
Pero a causa de la corrupción de los oficiales, por lo general el inspector en turno era o bien sobornado o bien engañado haciéndole pensar que la situación era mucho mejor de lo que en realidad era. La mayoría de las veces sucedía lo primero.
De hecho de lo que escucho de los adultos, solo una vez que recordaran un oficial muy inocente e ingenuo fue engañado y se dio la segunda opción.
Era debido a este tipo de gobierno y a que los representantes del rey solían venir solo una vez al año, que los nobles gobernaban según sus deseos y no había nada que hacer.
Los recursos de la ciudad no eran muchos para empezar, pero debido a los altos impuestos los recursos de los habitantes eran cada vez menos y no era extraño morir de hambre.
Por supuesto también estaban aquellos temerarios que preferían arriesgarse en el bosque a esperar a morir de hambre. Los resultados generales nunca eran buenos.
De las muchas personas que fueron al bosque solo unas pocas regresaron, y no en muy buen estado. Según los relatos de los sobrevivientes, el bosque estaba lleno de frutos y diferentes plantas comestibles, pero también habían muchos peligros entre ellos. Como plantas come hombres, animales venenosos, monstruos y fantasmas.
Gracias a los relatos, los recuerdos acerca de una antigua historia del origen del país se mantiene siempre fresca. La leyenda decía que antes de la formación de las naciones actuales, existía un único país humano que compartía fronteras con muchos países conformados por seres misteriosos que eran temidos como monstruos o seres fantásticos.
En un principio las razas vivían en paz, pero mientras más pasaba el tiempo la raza humana se llenó de codicia al ver la bendiciones de las otras razas lo que los llevó a la guerra para conseguir las bendiciones para sí, lo cual terminó en la misma extinción de las otras razas.
¿Cómo es que la raza humana consiguió ganar la guerra? Engañando y atacando a las razas más inofensivas y convirtiendo sus bendiciones en armas para la guerra.
Lo que cuentan los ancianos de la ciudad es que algunos de los sobrevivientes de la guerra se refugiaron en el bosque y lo encantaron con magia antigua para que ningún humano pudiera entrar. Con el tiempo la gente decidió no entrar al bosque no por la leyenda si no porque el noble de turno que gobernaba la ciudad se los había prohibido. Al parecer era un hombre supersticioso y temía ser maldecido si alguien entraba.
Debido a las circunstancias actuales y el hambre generalizada, una vieja superstición o los peligros del bosque no fueron suficientes razones para evitar que más de la mitad de la gente de los barrios bajos se precipitaron hacia el bosque oriental en busca de algo que pudiera saciar su hambre.
Por supuesto esto no demoró en llegar a los oídos de la gente de la clase alta, quienes estaban principalmente compuestos por familias de comerciantes y parientes de la nobleza. Algunos de los cuales idearon cierta idea macabra como parte de un juego para matar el aburrimiento.
Fue así como hace unos días se empezó a correr un rumor, un extraño rumor, que decía que cierto comerciante pagaba una gran cantidad de dinero por personas para enviar en una expedición al bosque oriental en busca de las plantas de los rumores. Al parecer según habían dicho los sobrevivientes algunas de estas tenían propiedades medicinales capaces de curar cualquier enfermedad y había algunas capaces de restaurar la vitalidad.
Por supuesto de las personas que quedaron de los barrios bajos, la mayoría eran aquellos que no tenían mucha fuerza física o carecían del valor de arriesgar sus vidas en el bosque. La mayor parte eran ancianos y huérfanos, pero también habían un buen número de adultos de mediana edad. Muchos de los cuales al escuchar esto, empezaron a cazar a los primeros y ofrecerlos al comerciante por algo de dinero, aunque poco podían hacer éstos para defenderse debido a la abrumadora diferencia en fuerza y número.
Las gente de la clase alta que pagaba por este tipo de incursiones, se divertían viendo cuando se vendían entre ellos por unas pocas monedas y disfrutaban ver el rostro de desesperación de las personas "escogidas" como parte de las excursiones.
Puesto que este año en que la cosecha había sido particularmente mala, eran muchos los que buscaban sobrevivir en el bosque por su cuenta, o vendiendo a otros a los comerciantes.
Eso nos lleva a la situación actual, un niño en medio de un puente. Frente a él estaba la entrada al bosque profundo, atrás la ciudad de la gente que lo deshecho. No había donde perderse.
Habiendo tomado su decisión dio el primer paso hacia el bosque profundo. Determinado a sobrevivir, determinado a hacerse un camino hacia el futuro, a hacer su propio futuro sin idea de lo que le esperaba.
Poco sabía el niño acerca de la veracidad de los rumores que se hablaba del bosque. Pero a al poco tiempo de adentrarse en el bosque noto un cierto olor dulzón que le hizo poco a poco perder la conciencia, hasta verse inconsciente en el suelo.
Una lianas de unos árboles cercanos se movían lentamente en dirección al niño inconsciente. Mientras una sombra observaba la situación con cierta curiosidad.
Habiendo pasado lo que fueron para un niño un instante, abrió los ojos al recibir un pétalo de flor sobre su nariz.
Lo primero que vio fue la vista de una habitación desconocida. La decoración era bastante simple, las paredes y el piso parecían hechos de un material extraño de un color blanco puro como las nubes.
Lo primero que vio fue la vista de una habitación desconocida. La decoración era bastante simple, las paredes y el piso parecían hechos de un material extraño de un color blanco puro como las nubes.
Se levanto y camino hacia una ventana cercana, intentando recordar donde estaba y como llego.
Lo que logró ver fue que se encontraba en un las alturas, en algo parecido a una enorme torre rodeado de un espeso bosque de árboles gigantes, de hecho el edificio en si estaba cubierto de plantas por todas partes y casi parecía un árbol más, de no ser por el color del mismo.
Lo que logró ver fue que se encontraba en un las alturas, en algo parecido a una enorme torre rodeado de un espeso bosque de árboles gigantes, de hecho el edificio en si estaba cubierto de plantas por todas partes y casi parecía un árbol más, de no ser por el color del mismo.
La puerta se abrió y un chico de cabello negro lo vio.
"Parece que por fin despertaste." dijo el chico sin mucho interés.
El chico tenía los ojos de colores diferentes, uno de un color castaño oscuro y el otro de color miel, además de orejas puntiagudas. Estaba vestido con un pantalón negro y una camisa blanca, lo cual lo hacía parecer más maduro, pese a que parecía de unos quince años o tal vez menos.
El niño quería preguntarle acerca de sus orejas pero luego de pensarlo mejor, había preguntas mucho más importantes que hacer. Luego le preguntaría por sus orejas.
"Donde estoy?"
"Estas en mi casa, te desmayaste cerca de la entrada del bosque. Eso te pasa por pasar muy cerca de las driades. Si no te hubiera recogido ahora serías abono." dijo el chico sin mucho interés, mientras buscaba algo en los cajones de un mueble cercano.
"Aquí está" dijo sacando un juego de ropa.
"Aquí está" dijo sacando un juego de ropa.
El escuchar el tipo de futuro que le hubiera guardado de no ser por la ayuda del chico de orejas puntiagudas, se estremeció y le agradeció desde su alma.
"Gracias por salvarme. Me llamo Tyler, como se llama?"
"No me lo agradezcas, me llamo Vali. Dime porque un niño humano se adentro en el bosque"
"Fue exiliado de la ciudad, no hay mucho alimento y mi familia me hecho al bosque para obtener dinero"
"Qué tiene eso que ver con el dinero?"
"Hay algunos nobles que pagan para ver cuando echan a los pobres al bosque. Diversión según ellos"
"Ahhhhhh. Parece que los humanos no cambian, no importa cuanto tiempo pase. Entonces eso significa que no tienes donde ir?"
"Sí"
"Ya veo. Si no tienes a donde ir, puedes quedarte o si quieres puedes regresar al bosque. No es como si tuvieras muchas opciones de todas formas."
(Parece que quedarme aquí es la mejor opción que tengo de momento, mejor aceptar antes que se arrepienta)
"Entonces estare contando con usted, muchas gracias"
(Parece que quedarme aquí es la mejor opción que tengo de momento, mejor aceptar antes que se arrepienta)
"Entonces estare contando con usted, muchas gracias"
POV Vali
Me llamo Vali, vivo en la ciudad rascacielo Albus. He vivido toda mi vida aquí, lo que son 150 años.
Soy un estudiante de preparatoria como cualquiera que puedas encontrar. Por lo general no tengo muchos hobbies, pero hace poco empecé a interesarme por lo que hay más allá del bosque.
Las reglas de Albus dicen muy claramente que ningún civil tiene permitido salir del bosque. Por lo que por lo por regla general los menores de 150 años no pueden pasear por ahí, debido a que se considera peligroso.
Por supuesto eso se aplicaba también a mí, pero gracias a que cumplí la edad requerida hace poco empecé a pasear por el bosque por mi cuenta, claro sin acercarme mucho a la frontera porque ese lugar sigue estando prohibido, no importa que tanto tiempo pase.
De hecho si me acercara mucho no solo ganaría un enorme sermón del director y todos lo demás. Cosa que definitivamente prefiero evitar. Si no que probablemente me quitarían el permiso y quién qué castigo más.
Gracias a mis paseos por el bosque encontré un niño humano cerca de un grupo de dríades, no muy lejos de la ciudad.
Parecía desnutrido, como si no hubiese comido en mucho tiempo.
No tuve que acercarme para verificar si estaba vivo gracias a que pude escuchar claramente los latidos de su corazón, una de la ventajas de ser ciudadano de Albus.
"Me pregunto si se desmayó por el hambre o las dríades se lo quisieron comer."
No es raro que los pocos humanos que intentan entrar al bosque acaben siendo abono para las dríades o devorados por las bestias.
"Me pregunto cómo sobrevivió hasta aquí."
Unos minutos después me encontraba en mi cuarto con el niño recostado en la alfombra, preguntándome qué hacer con él.
Según lo que escuche en clases, las fronteras se cerraron hace años debido a la guerra con los humanos. Esa fue también la razón para que pusieran todo tipo de quimeras en el bosque. Me pregunto que habra traido a un niño humano al bosque profundo. Normalmente hasta un humano adulto moriría en pocas horas, debido a los criaturas del bosque, aún más un niño.
Decidí por el momento mantenerlo aquí hasta que lleguen Aiden y Kayah, y decidir qué hacer.
Vali era el menor de tres hermanos, que aunque no estaban relacionados por sangre se llevaban muy bien y tenían fuertes lazos afectivos.
Debido al declive en la ya de por sí baja natalidad de los elfos, en Albus la adopción era la norma. Por lo que la mayor parte de los niños en Albus, incluido Vali, provenían de la Cuna. Una institución que se centraba en el desarrollo de las nuevas generaciones a través de la clonación y la fecundación in vitro.
Vali y sus hermanos fueron adoptados desde pequeños por el doctor Nils Vries, el cual era famoso en Albus como una eminencia en la aplicación de lo que los humanos llaman "magia espiritual" en la investigación genética.
Desde que era pequeño Vali se había encontrado con el cuidado constante de sus hermanos mayores Aiden y Kayah, especialmente Aiden que no paraba de seguirlo a escondidas para asegurarse de su bienestar.
Aiden tenía lo que se podía llamar "complejo de hermano", lo cual solo empeoro cuando Vali trajo un niño humano inconsciente a la casa, ya que tan pronto lo vio lo reconoció como un peligro para Vali.
Después de todo Vali se había puesto en peligro para salvar un niño humano, pero al mismo tiempo solo podía reconocer la amabilidad de su pequeño hermano.
Como consecuencia de la guerra con los humanos, el consejo de Albus había prohibido la interacción con ellos, y sobretodo la entrada de humanos al país.
Por lo que Aiden se preocupo mucho acerca de las consecuencias que podrían caer sobre Vali, por lo que la respuesta que dio cuando le pregunto sobre qué podía hacer con el niño fue inmediatamente llevarlo con el doctor Vries.
-El doctor seguramente sabrá que hacer, no tienes de qué preocuparte.- dijo Aiden intentando aparentar calma mostrando una sonrisa.
Vali solo asintió.
- Voy a esperar a que despierte y le preguntare que quiere hacer- dijo Vali.
(El solo hecho de haberlo traído aquí ya es un riesgo. Me pregunto qué dirá papá. Bueno si es él seguro encontrará una solución.) pensó Aiden.
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